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NEURINOMA O MENINGIOMA DEL ACÚSTICO

 

Es un tumor benigno de crecimiento lento, que puede desarrollarse debido a una producción excesiva de células de Schwann, que presionan los nervios del equilibrio y de la audición del oido interno.

Las células de Schwann son células que normalmente recubren y sostienen a las fibras nerviosas, de manera que si por cualquier motivo se produce una mayor producción de las mismas, ésto desencadena  que las fibras nerviosas presionen  el contenido nervioso del conducto auditivo interno, sobre todo el nervio cócleo-vestibular.

Además, a medida que el tumor va aumentando de tamaño puede ir erosionando las paredes óseas del conducto auditivo interno, llegando a afectar el nervio facial y a otros pares craneales, como por ejemplo el nervio trigémino, e incluso el tronco del encéfalo y cerebelo.

Los Neurinomas son casi siempre unilaterales aunque en ocasiones puede ser bilaterales, desarrollándose en el primer caso a cualquier edad, pero con más frecuencia entre los 30 y 60 años.

Los neurinomas acústicos son relativamente poco comunes, pero son uno de los tumores de cerebro más comunes y, afectan aproximadamente a 1 de cada 100.000 personas por año.

 

Se desconoce la causa de este defecto genético, aunque se cree que se originan cuando hay un defecto  en un gen inhibidor de ciertos tumores, que normalmente impide que éstos se desarrollen.

 

 

 

SÍNTOMAS

Los síntomas varían de acuerdo con el tamaño y localización del tumor y, generalmente aparecen después de los 30 años debido a que estos tumores crecen muy lentamente, a pesar de que suelen estar presentes desde el momento de la concepción.

Los síntomas más frecuentes que se presentan son:

 

  • Pérdida gradual de la audición del oído afectado, debido a que el tumor crece alrededor del nervio acústico.  Normalmente se trata de una hipoacusia neurosensorial.
  • tinnitus o acufeno en el oído afectado.
  • vértigo.

Los síntomas menos frecuentes son:

 

  • Dolor de cabeza. Puede variar su aparición e intensidad dependiendo del paciente y, en ocasiones puede acompañarse de náuseas o vómitos.
  • Dificultad para entender el habla.
  • Mareo.
  • Pérdida del equilibrio.
  • Dolor facial.
  • Parálisis del nervio facial.

PRUEBAS DE DIAGNÓSTICO

El diagnóstico del neurinoma lo llevará a cabo el médico especialista Otorrinolaringólogo, mediante un estudio detallado de la historia clínica del paciente o Anamnesis, además de realizar las pruebas neurológicas que estime oportunas.

Excepto en aquellos casos en que los síntomas sean muy aparentes, con parálisis facial, marcha inestable, e incluso en situaciones en que el tumor es tan grande que  provoca náuseas, vómitos, pupila dilatada unilateral, etc.; los exámenes físicos suelen ser poco significativos.

Es necesario realizar una serie de pruebas audiológicas como son:

 

Este tipo de pruebas deben  complementarse con un estudio de equilibrio que incluirá:

1.   Videonistagmografía.

2.    Prueba calórica.

Siempre que el médico Otorrinolaringólogo lo crea necesario, se pueden solicitar una serie de pruebas radiológicas, como son:

1.   TAC de la cabeza.

2.   Resonancia Magnética Nuclear (RMN)
Siempre que el médico Otorrinolaringólogo lo crea conveniente podrá solicitar la realización de este tipo de pruebas, basándose en que las imágenes por resonancia magnética permiten establecer la diferencia entre diversos órganos, ya que ofrecen la posibilidad de mostrar un contraste entre tejidos benignos y malignos.

TRATAMIENTO

El tratamiento se establecerá en función del tamaño del tumor, la edad del paciente y la audición en el otro oído.

Como ya hemos comentado, este tipo de tumores son benignos y debido a su crecimiento lento, muchas veces es suficiente con llevar a cabo una adecuada observación y seguimiento de los mismos.

Cuando son muy pequeños y asintomáticos, o bien los síntomas son mínimos, se deben observar de manera regular a través de RNM  y se pueden dejar sin tratar a menos que crezcan peligrosamente.

Incluso en pacientes mayores de 65 años se ha comprobado que se detiene su crecimiento, por lo que no precisan tratamiento y, a menudo estos pacientes mueren por otras causas.

Tratamiento no quirúrgico

En los últimos años se han empezado a tratar los neurinomas con radioterapia estereotáxica, también denominada Radiocirugía.

El objetivo de la radioterapia es disminuir o detener el crecimiento del tumor, no curarlo ni extirparlo y, normalmente se realiza en pacientes de edad o enfermos que no pueden resistir una cirugía cerebral, siendo únicamente aplicable para tratar tumores pequeños.

Tratamiento  quirúrgico

El tratamiento quirúrgico del neurinoma estará indicado en diferentes manifestaciones clínicas del tumor y, sobre todo dependiendo de los síntomas, localización y tamaño:

 

·        Cuando el neurinoma se localiza en la base del cerebro, donde el nervio auditivo sale de la cavidad craneal y entra en la estructura ósea del oído interno. Este es el tipo de tumor más frecuente.
Los objetivos de la cirugía son extirpar el tumor y prevenir la posible parálisis facial, aunque el conservar la audición es más difícil de conseguir. Esto último dependerá sobre todo del tamaño del tumor, ya que si éste es demasiado grande supondrá normalmente la pérdida total de audición del lado afectado.

·        Cuando el tumor es grande puede llegar a comprimir nervios importantes para el movimiento y la sensibilidad facial.
Estos tumores se pueden extirpar de manera segura, aunque en esta cirugía a menudo se puede producir parálisis de algunos músculos faciales.

·        Cuando el tumor es extremadamente grande puede comprimir de manera adicional estructuras vitales, grandes arterias y venas, e incluso el tronco encefálico, poniendo en peligro otros nervios craneales e impidiendo el flujo normal del líquido cefalorraquídeo. Esta situación puede llevar a la acumulación de líquido en la cabeza, pudiendo ocasionar un aumento de la presión intracraneaL, que puede llegar a ser potencialmente mortal para el paciente.
El tratamiento de la hidrocefalia y la descompresión del tronco encefálico son los objetivos de la cirugía, en este caso.